El tacón más deseado del mundo celebra su primera década rompiendo todos los moldes. Carolina Herrera eleva el icónico Good Girl a la categoría de pieza de museo con una edición de Murano que fusiona el fuego de los hornos venecianos con la sofisticación de Nueva York. Con la dualidad magnética de su aroma y la visión de los artesanos que han soplado a mano cada frasco, esta fragancia no es solo un aroma: es un manifiesto de empoderamiento limitado a diez ejemplares en el planeta. Una joya de arte que demuestra que, a veces, la rebeldía se puede inmortalizar en cristal.
