LA BANANA: EL NUEVO MUST DE LA PERFUMERÍA DE LUJO

Durante décadas, el aroma a banano estuvo confinado al mundo de las golosinas o los protectores solares. Se le asociaba con lo sintético, lo infantil y lo excesivamente dulce. Sin embargo, hoy, el banano no busca oler a caramelo; busca evocar la exuberancia de la selva, la textura aterciopelada de su cáscara y la cremosidad verde de una fruta que apenas comienza a madurar.

El banano ha dejado de ser un aroma de «chicle» para convertirse en el protagonista de las fragancias más exclusivas del momento, esta fruta ha experimentado una metamorfosis sofisticada.

Goma de mascar de Banano
Goma de mascar de Banano

En perfumería, el banano es camaleónico, puede oler a la cáscara verde y fresca (notas herbáceas), a la flor del banano (más floral) o a la pulpa cremosa que da esa sensación «gustativa» y reconfortante.

Acetato de Isoamilo
Acetato de Isoamilo

El aroma tan característico del banano viene de una molécula sintética llamada Acetato de Isoamilo, que dependiendo de cómo lo trabaje el perfumista, puede recordarnos a un delicioso postre cremoso o a un jardín tropical bañado por la lluvia.

Cáscara de Banano
Cáscara de Banano

En la actualidad, las nuevas técnicas de extracción han permitido que se creen moléculas que capturan el aroma de la cáscara verde o de la flor del banano, que es mucho más sutil, floral y elegante que la fruta madura al igual de generar texturas más realistas que imitan la cremosidad de la pulpa.

¿Por qué ahora?

Estamos viviendo como los perfumes se están alejando de los aromas tropicales clásicos, a esos que huelen a coco, piña y protector solar, y es que el mercado de la perfumería está saturado de rosas, oud y maderas por lo que lanzar otra fragancia con esas notas implica competir en un terreno donde hay demasiadas opciones.

Hoja de plátano
Hoja de plátano

Por eso, el lujo actual está mirando hacia un trópico más realista y botánico: aromas con facetas verdes, húmedas y selváticas que se sienten más audaces, más “de nicho” y con una percepción más exclusiva que la típica fragancia de playa. Aun así, siguen siendo notas que se reconocen al instante y despiertan curiosidad, algo que muchas notas tradicionales ya no logran.

Jazmín, Tiare, Sándalo y Banano
Jazmín, Tiare, Sándalo y Banano

A diferencia de hace 20 años, hoy no se usa como una nota principal o solitaria, sino como una mezcla de ingredientes lujosos y costosos, que generan un contraste inesperado, logrando que no parezca infantil.

Esta fruta se integra increíblemente con flores blancas como el Jazmín o el Tiaré, y con maderas como el Sándalo, que realza su cremosidad natural, y con que ingredientes super lujosos.

Si buscas una fragancia que se sienta moderna, fresca, exótica, alegre y muy diferente, la nota de banano es la recomendada.

Deja un comentario